¿En qué consiste la insuficiencia venosa?

La insuficiencia venosa también se conoce con el nombre de enfermedad venosa crónica (en sus estadios más avanzados). Es una patología que se caracteriza por una disminución del retorno venoso desde las extremidades inferiores, las piernas, hasta el corazón.1

Lo que ocurre en la insuficiencia venosa es que las válvulas de los vasos sanguíneos pierden su funcionalidad. De tal forma, que se ve comprometido el bombeo de la sangre. Esto favorece que la sangre quede estancada y provoque varices y edemas en las piernas como consecuencia de la dilatación de las venas.1

Se diferencian varios grados dependiendo de los síntomas y/o signos que tenga el paciente. En las primeras fases se aprecia dolor, cansancio y pesadez de piernas en los miembros inferiores. En ocasiones, estos síntomas suelen acompañarse de calambres durante la noche o sensación de inquietud nocturna1, lo que se conoce como el Síndrome de las piernas inquietas.21

En los casos más avanzados de enfermedad venosa pueden aparecer manifestaciones cutáneas como las arañas vasculares, que pueden llegar a convertirse en varices.2 En la enfermedad venosa crónica avanzada, también aparece edema y  cambios en la pigmentación de la piel, a la vez que eccemas, dermatitis y úlceras. 2

Tratamiento de la insuficiencia venosa

La insuficiencia venosa es una enfermedad crónica y progresiva1 en la que se combinan varios tipos de tratamiento para mejorar los síntomas. Estos tratamientos están destinados a combatir la enfermedad venosa crónica. Consisten en: la aplicación de pomadas tópicas (que ayuda a mejorar los síntomas de pesadez de piernas), combinados con la toma de medicamentos con actividad venotónica. Estos fármacos aumentan el tono de los capilares sanguíneos, mejoran la circulación de la sangre y también reducen el edema, tratando el problema desde el origen.2

Para aquellos casos en los que sea necesario, normalmente relacionado con la gravedad de la insuficiencia venosa, se recomienda el uso de medias de compresión o terapia compresiva. La finalidad es evitar los edemas en las piernas. Por último, en casos más graves que así lo requieran, se puede recurrir a la cirugía.3

Es muy importante tanto la detección precoz de la insuficiencia venosa, como tratar desde el inicio de los síntomas para evitar que se agrave la patología, empeoren los síntomas y vaya a más.

BIBLIOGRAFÍA

[1] Tratamiento de la insuficiencia venosa crónica. El papel del extracto de hojas de vid roja. Pablo Ortiz. Sitio web: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-tratamiento-insuficiencia-venosa-cronica-el-13063510 Fecha de última consulta: 20/07/2020.

[2] Guías de Práctica Clínica en Enfermedad Venosa Crónica. Sitio web:  https://www.mision-compresion.es/upload/publicaciones/PDF2_Guias-Practica-Clinica-Enfermedad-Venosa-Cronica_431.pdf Fecha de última consulta 20/07/2020.

[3] Recomendaciones para el manejo de la Enfermedad Venosa Crónica en Atención Primaria. Sitio web: https://www.semergen.es/resources/files/noticias/venosaCrocina_1.pdf Fecha de última consulta 20/07/2020.