¿Qué hay detrás de un dolor, cansancio o pesadez de piernas?

Detrás de estos síntomas es probable que estemos ante una insuficiencia venosa crónica (IVC), que con el tiempo progresa y puede ir a más, impactando en nuestra calidad de vida. Por ello es importante conocer este problema y frenarlo a tiempo.

¿Qué es la insuficiencia venosa?

Es cuando las venas de las piernas pierden elasticidad, se dilatan y provocan que sus válvulas, que permiten el retorno de la sangre al corazón, no cierren bien. Como consecuencia, la sangre se acumula en las piernas, lo que se conoce como Insuficiencia Venosa Crónica (IVC).

Los factores de riesgo

El sedentarismo y la falta de ejercicio también pueden predisponer al desarrollo de esta patología. Existen factores o situaciones que predisponen a sufrir una Insuficiencia Venosa Crónica como los antecedentes familiares de esta enfermedad, el sexo femenino, el sedentarismo, la falta de ejercicio, las ocupaciones que exigen pasar mucho tiempo de pie o la obesidad.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes de la insuficiencia venosa crónica son la hinchazón de piernas, que se puede acompañar de otros más inespecíficos, como la sensación de pesadez y de cansancio, el picor, los calambres o el dolor. Estos síntomas, que en etapas iniciales de la patología son leves o pueden estar ausentes a primera hora de la mañana, suelen aumentar a lo largo del día, especialmente al permanecer de pie y con el calor, volviendo a mejorar durante el descanso nocturno. La IVC es un problema que no desaparece con el tiempo, por lo que cuanto antes se diagnostique y se trate, mayores son las posibilidades de prevenir las complicaciones asociadas y el progreso de la enfermedad.

Por eso, es importante consultar al médico o al farmacéutico si se observa alguno de estos primeros síntomas (hinchazón, pesadez o dolor de piernas) ya que, si no se trata, este problema puede ir a más.

Además de las medidas generales, como el ejercicio físico, evitar pasar largos periodos de pie o sentado o el uso de medias de compresión, los venotónicos son uno de los tratamientos más recomendados. Los venotónicos van a actuar desde el origen del problema, pudiendo frenar la evolución de la enfermedad. Las cremas pueden ser un complemento para el alivio de los síntomas, pero solo actúan desde fuera…